Por qué los clientes de Tor eligen la ruta, y no la red
En Tor, el cliente; no la red, selecciona los repetidores dentro de un circuito. Esto previene que relays maliciosos controlen toda tu ruta y deanonimicen tu tráfico.
No se puede confiar en la red para decidir la ruta. Repetidores maliciosos podrían enrutarte a través de sus cómplices. Esto le daría a un adversario la habilidad de observar todo tu tráfico de extremo a extremo. Tor, en cambio, utiliza un modelo de confianza distribuida: el cliente elige relays para cada circuito, lo que asegura que ningún relay u operador pueda identificar al mismo tiempo quién eres y ver donde va tu tráfico.